martes, enero 23, 2007

"Get Born" (Jet, 2003)

Reconozco haber empezado a escuchar Jet valiéndome como único pretexto de “Are You Gonna Be My Girl”, que no dejaba de sonar en publicidad. Una línea de bajo muy pegadiza (en principio me sonó a The Jam) y unas guitarras divertidas acompañaban la voz de un chico evidentemente joven. Si bien mi entusiasmo fue controlado, a mi alrededor no sucedió así. La fórmula empezó a dar resultados rápidamente; todos hablaban de Jet: la prensa especializada de su descaro y su frescura, los aficionados de renovación del rock ‘n’ roll clásico. Se citaba continuamente a AC/DC, The Rolling Stones e Iggy Pop como principales influencias y por primera vez a un grupo retro rock recién nacido no se le comparaba con The Strokes. Sin embargo, sus números y su repercusión empezaban a ser similares.
Posteriormente adiviné que eran australianos, de Melbourne concretamente, y así accedí a su primer y único álbum “Get Born” (2003), donde enseguida me topé con “Last Chance”: menos de dos minutos de AC/DC comprimido y coros más bien setenteros. Casi no me ha dado tiempo a entrever qué es Jet cuando aparece su mega éxito “Are You Gonna Be My Girl”. La voz rota y ruda permanece, los ritmos pegadizos y los riffs flexibles también. Ahora mi opinión se acerca más a Iggy Pop. “Rollover DJ” vuelve a traerme a los Rolling Stones, pero también a The Kinks o a Status Quo. Lo que escucho me suena a 70’s, eso es indudable. Todos los grupos citados tienen su aportación al sonido final que empiezo a trazar de Jet.
Pero entonces llega “Look What You’ve Done”. ¿Pero Jet no era rock ‘n’ roll? Esto es un piano y una voz suave. Pues todo mi mapa anterior a la basura. The Beatles irrumpen con fuerza: la batería parece Ringo y la eléctrica del estribillo el Harrison de Abbey Road. Me han sorprendido, la verdad es que sí.
Sin embargo, “Get What You Need” vuelven a ser The Rolling Stones, AC/DC y The Kinks. Saco el mapa de la papelera; el primer sonido Jet me va quedando claro. También que el batería es muy bueno. Ahora viene “Move On” con sólo una acústica y una slide guitar y lo interpreto como Neil Young o como si Richard Ashcroft fuera de la costa Oeste de Estados Unidos. La capacidad compositiva del cuarteto australiano no parece ser pobre, en solo seis temas me han convencido a escucharlos más veces. La siguiente, “Radio Song”, no puedo evitar que me suene al último Nada Surf, también americanos y también del Oeste, curiosamente. El piano, los coros y las guitarras sutilmente distorsionadas empiezan a unirme las piezas del segundo Jet, el de las baladas.
“Get Me Outta Here” es un rock ‘n’ roll medio para abrir boca ante “Cold Hard Bitch”, un tema brutal con un musculoso riff marca AC/DC. La voz de Nic Cester encuentra su culmen, ya totalmente desgarrada. Es un rock ‘n’ roll fantástico.
Con “Come Around Again” vuelve a sonarme country americano; pero no a country limpio de Flying Burrito Brothers, sino al más folk de The Jayhawks. Será por el uso de las dos voces.
El sonido inicial de “Take Or Leave It” bien podría haberlo escrito The Kinks, The Who o The Small Faces en cualquiera de sus álbumes primerizos. Sin embargo, el potente guitarreo vuelve a recordarme a “Are You Gonna Be My Girl” y también (perdón) a The Strokes.
Para el final, los australianos se reservan dos joyas: “Lazy Gun”, un tema épico con estribillo a lo Oasis y una estrofa sobresaliente con un entramado de guitarras puntiagudas que crean un sonido fascinante; y “Timothy”, una balada acústica que descubre a Nic como un gran vocalista, al menos capaz de no desentonar en diversos registros, y que cierra “Get Born”, la importante baza que juega Jet en la lucha por la supervivencia de las especies en el universo retro rock.